Después de dos noches sin dormir es difícil mantenerse en un estado zen (de máxima tranquilidad y paz). No es que esté insomne, es que mi bebé está resfriado y los mocos no le dejan dormir. Y si él no duerme, yo tampoco, claro. Bueno, pues a pesar de todo ésto, hoy estoy en estado zen, o mejor dicho, estaba en estado zen hasta que mi baby ha lanzado una botella de Coca-cola de 2 litros y la ha reventado en el salón. (más…)
El estado zen y los cupcakes Red Velvet con fresas
