Ponemos en un bol las claras (¡¡sin ningún resto de yema o no montarán!!), el cremor tártaro, la pizca de sal y comenzamos a batir a velocidad baja durante un minuto hasta que el cremor tártaro se disuelva por completo. Aumentamos la velocidad para que las claras comiencen a montar. Cuando estén a punto de nieve vamos añadiendo el azúcar a cucharadas poco a poco. Cuando todo el azúcar esté bien integrado, subimos la velocidad y montamos las claras un poco más, hasta que estén bien firmes.